
Podrían ser las Fernández, pero no, son mis vecinas de mesa, un producto 100% Ravalquitán: jóvenes, pobres pero tan cool!
En el más puro estilo Almodóvar, las hermanas Fernández (originarias del Bierzo) proponen un decorado funky y alegre, lejos del minimalismo que se ha apoderado de la ciudad. Aquí se comen platos generosos con un toque de diseño, nada pretencioso. Sin duda, hay que empezar la cena con unas Papa's don't preach, una versión castellana de las patatas bravas. Luego... dependerá del día: la carta cambia según el humor, el mercado o la temporada... Entre la fauna modernilla del comedor, un simpático camarero toma asiento entre las mesas para aconsejar a todos. Un ambiente tan trendy con platos tan cuidados y baratos: esto suena a chino pero si, existe en Barcelona ! Victimas de su éxito, Las Fernández proponen dos turnos los fines de semanas. Puede que se líen un poco con el pedido, o que te olviden mientras charlan con las amigas, pero la calidez del servicio y lo exquisito de la comida lo perdonan todo.
